martes, 23 de junio de 2026

Gambeta

 Gambeta disfruta del privilegio de ser la reina de la casa. 

Sabe que todo el que entra debe, no solo saludarla, sino admirar su gracia y su belleza, y no duda en reclamar este derecho a viva voz, mientras se pavonea con la cola en alto y refriega su carita contra muebles, sillas, rodillas y manos. 

Ya casi cumple seis años, goza de excelente salud, duerme sin problemas sus cinco siestas de rigor, tiene a disposición el mejor concentrado las veinticuatro horas del día, pero solo come lo suficiente para sentirse a gusto, sin llegar jamás a engordar. Por curiosidad, revisa siempre que se está sirviendo en el comedor, pero solo recibe, a veces, un pequeño bocado de carne. Le encantan las croquetas y la comida húmeda, pero por razones que no entiende no se la permiten todos los días. En todo caso, siempre está atenta al inconfundible sonido del empaque que anuncia la hora de una suculenta golosina. 

Pesa escasos dos kilos y medio, mide no más de treinta y cinco centímetro sin cola. Su vestido barcino hace juego con sus ojos amarillos y sus manos blancas parecen estar envueltas en guantes de gala. Aunque altiva y elegante, siempre responde a su nombre y lo distingue muy bien del de su hermano, con quien juega, duerme, come, explora y pelea. 

Huérfana desde los veintinueve días de nacida, su crianza y educación estuvo a cargo de JuanDa, humana figura que acompaña el noventa y cinco por ciento de sus días y que le enseñó a moverse en el guacal periódicamente para visitar a Sonia, donde pasa regulares periodos vacacionales mirando a la calle por un balcón. 

Aprendió a dejarse cargar desde que era más pequeña que una lata de cerveza y por iniciativa de JuanDa aprendió a saltar sobre sus hombros y acostase. Disfruta igualmente de dormir sobre él, y si la noche es muy fría, gusta de meterse bajo la cobija. 

Domina la casa, persigue lagartijas, cucarrones y moscas. Se baña con disciplina todos los días, exige que su arena esté limpia, le gusta que le mimen y en cambio no le gusta que le recorten las uñas.